INTRODUCCIÓN.

La exuberante vegetación de la selva tropical envuelve el paisaje con el embrujo de su magnífica belleza.
Entre el inmenso verdor que la cubre, su voz potente y estremecedora se hace escuchar como un trueno ensordecedor entre tanta oscuridad.
Altiva y veloz, recorre cada palmo de su largo camino, recogiendo a su paso el eco de sus aguas virginales, para caer, luego, vertiginosamente en una cascada de melancólicos sonidos que invaden todos los sentidos.
Ella permanece allí, a través del tiempo, tan inmaculada y esplendorosa, como el primer día en que surgió de la Madre Tierra.
Las CATARATAS DEL IGUAZÚ se encuentran al noreste de la República Argentina.
Este santuario natural, se convirtió en l934, en PARQUE NACIONAL IGUAZÚ, por la Ley l2.1O3. Posee alrededor de sesenta y siete mil seiscientas veinte hectáreas que fueron declaradas PATRIMONIO NATURAL DE LA HUMANIDAD, en l984, debido a sus bellezas escénicas y a la gran diversidad biológica de la selva subtropical.




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Este espectáculo de la Naturaleza, considerado como una de las MARAVILLAS DEL MUNDO, se originó hace unos doscientos mil años, en el sitio que hoy conocemos como “HITO DE LAS TRES FRONTERAS”, donde confluyen el Río Iguazú y el Río Paraná.
Una falla geológica producida en el cauce del Paraná hizo que la desembocadura del Iguazú quedara convertida en una abrupta cascada de ochenta metros de altura.

Desde aquel punto, donde se originaron las Cataratas, hasta donde hoy en día se encuentra la GARGANTA DEL DIABLO, existen veintitrés kilómetros de distancia, debido al retroceso lento erosivo, pero continuo en la posición de las Cataratas.
Las Cataratas se encuentran a unos veintitrés kilómetros de la desembocadura del Río Iguazú en el Paraná. En la parte superior a los saltos el río viene formando meandros de ancho variable, presentando además varias islas pequeñas. A partir de la Isla San Agustín el río se ensancha a unos mil quinientos metros en su mayor parte, formando una amplia “U” que contiene la gran falla que da lugar a un abrupto desnivel en el terreno y, por ende, a las Cataratas.
En su gran curva, una proliferación de escollos, islotes y alargadas islas fragmentan el río en numerosos brazos.
Al llegar al barranco, cada uno de ellos da lugar a un salto, cuyo conjunto constituye el gran abanico de las Cataratas del Iguazú.
LOS SALTOS MÁS IMPORTANTES QUE POSEE.
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Entre los saltos más destacados del lado Argentino se encuentran el Alvar Nuñez y el Lanusse (circuito inferior) y el Dos Hermanas, Chico Alférez, Ramirez y Bossetti todos en el circuito superior del recorrido con un promedio de altura que va de los cuarenta a sesenta metros.
Más arriba se ubican el Salto Mbigua, Adán y Eva y San Martín, este último es una cascada rugiente y ensordecedora que nos maravilla con la fuerza con que se desempeña rompiendo entre las piedras para formar un segundo salto más abajo terminando todo, a más de setenta metros de profundidad, todo bajo una eterna llovizna que a veces forma arco iris de exquisito contraste con el paisaje.
Luego, un poco más arriba se encuentran El Escondido, Dos Mosqueteros, Rivadavia, Peñón, Mitre y culminando con el portentoso Salto Unión que avalancha sus aguas en la impresionante Garganta del Diablo desde una altura cercana a los ochenta metros formando fumarolas de rocío y vapor de agua, a veces visibles desde puntos distantes a unos siete kilómetros.
En el sector Brasileño a demás de compartir el Salto Unión, ya que por éste pasa la línea divisoria de las aguas, es importante destacar los Saltos Benjamín Constant, Deodoro, Floriano y Santa María.

LAS CATARATAS Y SUS INDIOS.
LEYENDA GUARANÍ DE LAS CATARATAS DE IGUAZÚ.
Muchos años atrás, el Río Iguazú era habitado por una enorme serpiente llamada BOI; era costumbre de los guaraníes sacrificar una vez al año, una hermosa y virgen doncella, que era lanzada al río entregándola de esta forma a la serpiente.
Para esta ceremonia, se invitaban a todas las tribus guaraníes hasta las que estaban más alejadas. Fue así que un día llegó un joven cacique llamado TOROBA, que conoció a una linda doncella llamada NAIPI, ya elegida para ser sacrificada, motivo que le llevó a rebelarse contra los Ancianos de las tribus, intentando inútilmente convencerlos de que no la sacrificasen.
Con gran valentía la rapto en vísperas del sacrificio, escapando por el río en su canoa. Enterándose de esto Boi quedo tan furioso que doblándose dividió el curso del río formando las Cataratas y atrapó a Taroba y Naipi. Como castigo Boi los transformó: a él, en los árboles que hoy se ven en la parte superior de las Cataratas y a la cabellera de la bella Naipi, en los saltos de agua. Después de eso se sumergió en la Garganta del Diablo y cuida hasta hoy, que los amantes nunca vuelvan a unirse….pero en los días de pleno sol, el arco iris supera el poder del mal de Boi y los vuelve a unir.